. . : : A veces... : : . .

on domingo, 23 de noviembre de 2008


A veces, queremos decir tantas cosas pero no las decimos...

A veces, se nos va el tiempo, en discusiones sin sentido...

A veces, en vez de decir cuanto amas, te la pasas diciendo tonterías...

A veces, pierdes a la persona que más amas, por no tratar de entenderla...

A veces, es bueno decir te amo, en vez de decir otras cosas...

A veces, es bueno pedir a Dios amar más y entender a la gente mejor...

A veces, las días no son, como quisieras que fueran... el sol no brilla como quisieras y tus días son grises... la luna no la ves y tus noches son oscuras...

A veces, hay que tener paciencia, con la persona que dices que amas...

A veces, nos ciega la ira y ofendemos sin querer, a quien más amamos...

A veces, es bueno pedir perdón, si sabes que has ofendido...

A veces, es bueno dar gracias a la vida por tenerte...

A veces, es bueno decir una plegaria a Dios, dando gracias...

A veces, es bueno decirle a un amigo cuánto lo extrañas...

A veces, es bueno ver los defectos tuyos antes que los ajenos.

Por eso yo hoy te digo... Que me perdones, por todos esos momentos

que no disfrutamos, por andar en discusiones tontas. Quizás olvidaremos, pues hay que olvidar y perdonar. Que el sol hoy, esta alumbrando este día más que nunca. Que mi noche es clara, porque la luna esta dándome su luz.

Que mi Dios escucha mis oraciones y esta conmigo...

¿Por qué si la vida es tan corta, me la tengo que pasar

peleándome con todos los que me rodean?

¿Por qué no disfrutar de estos momentos, que son tan pocos,

que viven en ti y te dan esa energía que necesitas,

para luchar en la vida por lo que quieres? ¿Por qué no sonreírle a la vida?

¿Por qué no rodearme de amor, así la vida la veo de otro color,

y las penas son menos y los dolores se curan más rápido?.

A veces, lo mas bueno de la vida, no es lo mas bello: es lo que se ama.

A veces, es bueno decir estas palabras.

Hoy es un día que quiero decirlas.

. . : : El bote de mayonesa : : . .

on sábado, 8 de noviembre de 2008

Un profesor delante de su clase de Filosofía sin decir palabra tomó un frasco grande y vacío de mayonesa y procedió a llenarlo con pelotas de golf.

Luego le preguntó a sus estudiantes si el frasco estaba lleno. Los estudiantes estuvieron de acuerdo en decir que si. Así que el profesor tomó una caja llena de canicas y la vació dentro del frasco de mayonesa. Las canicas llenaron los espacios vacíos entre las pelotas de golf.

El profesor volvió a preguntar a los estudiantes si el frasco estaba lleno, ellos volvieron a decir que si. Luego el profesor tomó una caja con arena y la vació dentro del frasco. Por supuesto, la arena lleno todos los espacios vacíos, así que el profesor preguntó nuevamente si el frasco estaba lleno. En esta ocasión los estudiantes respondieron con un 'si' unánime.

El profesor enseguida agregó 2 tazas de café al contenido del frasco y efectivamente llenó todos los espacios vacíos entre la arena. Los estudiantes reían en esta ocasión. Cuando la risa se apagaba, el profesor dijo:

“QUIERO QUE SE DEN CUENTA QUE ESTE FRASCO REPRESENTA LA VIDA”.

Y, continuó diciendo: “Las pelotas de golf son las cosas importantes, como la familia, la salud, los amigos, todo lo que te apasiona. Son cosas, que aún si todo lo demás lo perdiéramos y solo éstas quedaran, nuestras vidas aún estarían llenas. Las canicas son las otras cosas que importan, como el trabajo, la casa, el auto, etc. La arena es todo lo demás, las pequeñas cosas”.

Uno de los estudiantes levantó la mano y preguntó que representaba el café.

El profesor sonrió y dijo: “Me alegra que me lo preguntas... Sólo es para demostrarles, que no importa todo lo ocupada que parezca estar tu vida, siempre hay lugar para un par de tazas de café con un amigo”.

Si ponemos la arena primero en el frasco, no habría espacio para las canicas ni para las pelotas de golf. Lo mismo ocurre con la vida. Si gastamos todo nuestro tiempo y energía en las cosas pequeñas, nunca tendremos lugar para las cosas realmente importantes.

Presta atención a las cosas que son cruciales para tu felicidad. Tomate tiempo para estar y escuchar a tus amigos, comprender y ayudar a tu familia, preocuparte por tus hobbies y estudios, y, practica tu deporte o afición favorita, y disfruta de todo.

Siempre habrá tiempo para todas esas cosas pequeñas. Ocúpate de las pelotas de golf primero, de las cosas que realmente importan.

Establece tus prioridades, el resto es solo arena...

. . : : Parábola del Tren : : . .

on jueves, 30 de octubre de 2008

Un tren avanza, espléndido y veloz, hacia su destino. Corta los campos como una flecha. Penetra las montañas. Traspasa los ríos. Cruza las ciudades. Se desliza como una serpiente mecánica, sin obstáculos. Su forma, su color, su velocidad: todo a la perfección.


Dentro del convoy tiene lugar el desarrollo de un drama: el drama de la humanidad. Gente de toda raza. Gente que conversa y gente que calla. Gente que trabaja y gente que dormita. Gente que contempla el paisaje. Gente que negocia, preocupada. Gente que nace y gente que muere. Gente que ama y gente que odia secretamente. Gente que hasta discute la dirección del tren: ¡el convoy tomó una dirección equivocada! Gente que cree haberse confundido de tren, puesto que! Gente que proyecta trenes más rápidos. Gente que acepta el tren, agradecida, disfrutando y celebrando sus ventajas. Gente que no se hace problema: sabe que llegará con seguridad a su destino. ¿Por qué preocuparse? Gente que corre, nerviosa, hacia los vagones de cabeza: ¡quisiera llegar más aprisa! Gente contradictoria, que va en dirección opuesta a la del convoy, caminando absurdamente hacia el vagón de cola: ¡quisiera huir del tren!.


Y el tren sigue corriendo, impasible, hacia su prefijado destino. Transporta pacientemente a todos, sin distinguir entre el amargado y el comprometido. Ni deja tampoco de transportar gentilmente a sus mismos contradictores. A nadie se niega. Y a todos ofrece la oportunidad de realizar un viaje esplendido y feliz, así como la garantía de llegar a la ciudad del sol y del descanso.


El viaje es gratis para todos. Nadie puede salir ni evadirse. Se vive dentro del tren. Y ahí es donde se ejercita la liberta: se puede ir hacia adelante o hacia atrás; cabe modificar los vagones o dejarlos intactos; se puede disfrutar del paisaje o aburrirse con los vecinos; es posible aceptar gustosamente el tren o rechazarlo con acritud. Mas no por eso deja el convoy de correr hacia su infalible destino ni de cargar cortés y gentilmente con todos.


(Leonardo Boff, Gracia y liberación del hombre)


. . : : Huellas en la arena : : . .

on domingo, 26 de octubre de 2008

Una noche soñé que caminaba a lo largo de una playa acompañado por Dios. Durante la caminata muchas escenas de mi vida fueron proyectándose en la pantalla del cielo.

Según iba pasando cada una de esas escenas notaba que unas huellas se formaban en la arena. A veces aparecían dos pares de huellas, en otras solamente aparecía un par de ellas.

Esto me preocupó grandemente porque pude notar que durante las escenas que reflejaban etapas tristes en mi vida, cuando me hallaba sufriendo de angustias, penas o derrotas, solamente podía ver un par de huellas en la arena.

Entonces le dije a Dios: "Señor, Tú me prometiste que, si te seguía, Tu caminarías siempre a mi lado. Sin embargo, he notado que durante los momentos más difíciles de mi vida sólo había un par de huellas en la arena".
"¿Por qué cuando más te necesitaba no estuviste caminando a mi lado...?"

El Señor me respondio: "Las veces que has visto sólo un par de huellas en la arena, hijo mío, ha sido cuando te he llevado en mis brazos".


Dios está aquí
tan cierto como el aire que respiro,
tan cierto como la mañana se levanta,
tan cierto como que este canto lo puedes oir.

¿Qué es el amor?...

on jueves, 16 de octubre de 2008


En una de las salas de un colegio habían varios niños. Uno de ellos preguntó:
Maestra... ¿Qué es el amor?

La maestra sintió que la criatura merecía una respuesta que estuviese a la altura de la pregunta inteligente que había formulado. Como ya estaban en hora de recreo, pidió a sus alumnos que dieran una vuelta por el patio de la escuela y trajesen lo que más despertase en ellos el sentimiento del amor.

Los chicos salieron apresurados y, cuando volvieron, la maestra les dijo:

Quiero que cada uno muestre lo que trajo consigo.

El primer alumno respondió: Yo traje esta flor, ¿no es linda?

Cuando llegó su turno, el segundo alumno dijo: Yo traje esta mariposa. Vea el colorido de sus alas; la voy a colocar en mi colección.

El tercer alumno completó: Yo traje este pichón de pajarito que se cayó del nido, hermano: ¿no es gracioso?

Y así los chicos, uno a uno, fueron colocando lo que habían recogido en el patio.

Terminada la exposición, la maestra notó que una de las niñas no había traído nada y que había permanecido quieta durante todo el tiempo. Se sentía avergonzada porque no había traído nada.

La maestra se dirigió a ella y le preguntó: Muy bien: ¿y tú? ¿no has encontrado nada?

La criatura, tímidamente, respondió: Disculpe, maestra. Vi la flor y sentí su perfume; pensé en arrancarla pero preferí dejarla para que exhalase su aroma por más tiempo. Vi también la mariposa, suave, colorida, pero parecía tan feliz que no tuve el coraje de aprisionarla. Vi también el pichoncito caído entre las hojas, pero... al subir al árbol, noté la mirada triste de su madre y preferí devolverlo al nido.

Por lo tanto, maestra, traigo conmigo el perfume de la flor, la sensación de libertad de la mariposa y la gratitud que observé en los ojos de la madre del pajarito.

¿Cómo puedo mostrar lo que traje?

La maestra agradeció a la alumna y le dio la nota máxima, considerando que había sido la única que logró percibir que sólo podemos traer el amor en el corazón.

El amor no es Tomar, Arrancar, Capturar, Forzar, Ganar o Perder. Amar es llevar en el alma, es Recordar, es Disfrutar...

Amar es ser LIBRE Y DEJAR LIBRE.

Lluvia de Estrellas

on domingo, 12 de octubre de 2008

Existían millones de estrellas en el cielo. Estrellas de todos los colores: blancas, plateadas, verdes, doradas, rojas, azules.


Un día, inquietas, se acercaron a Dios y le dijeron: “Señor Dios, nos gustaría ir a vivir a la tierra con los hombres.”


“Así será”, respondió el Señor.


“Las conservaré a todas ustedes pequeñitas, tal como se ven desde la tierra, para que puedan vivir entre los hombres”.


Cuéntase que, en aquella noche, hubo una linda lluvia de estrellas. Algunas se acurrucaron en las torres de las iglesias, otras fueron a jugar y a correr junto con las luciérnagas por los campos, otras se mezclaron con los juguetes de los niños, y la tierra quedó maravillosamente iluminada.


Pero con el pasar del tiempo, las estrellas decidieron abandonar a los hombres y volver para el cielo, dejando la tierra oscura y triste. “¿Por qué volvieron?”, preguntó Dios a medida que ellas iban llegando al cielo.


“Señor”, contestaron ellas, “no nos fue posible permanecer en la tierra, allí existe mucha miseria y violencia, mucha maldad, mucha injusticia.”


Después de que llegaron las estrellas, Dios contó su número y habló de nuevo: “Falta una estrella. ¿Será que se perdió en el camino?”.


Un ángel que estaba cerca replico: “No, Señor, una estrella decidió quedarse entre los hombres. Ella descubrió que su lugar es exactamente donde existe la imperfección, donde hay límite, donde las cosas no van bien, donde hay lucha y dolor.”


“¿Qué estrella es esa?”, volvió Dios a preguntar.


“Es la Esperanza, Señor. La estrella verde. La única estrella de ese color.”


Y cuando miraron a la tierra, la tierra estaba iluminada porque había una estrella verde en el corazón de cada persona. Porque el único sentimiento que el hombre tiene y Dios no necesita retener es la Esperanza.


Para esa personilla de conversaciones nocturnas, porque hace crecer la esperanza en los corazones...