. . : : Historia del mendigo : : . .

on domingo, 7 de junio de 2009

Erase una vez un pueblo a donde llegó un mendigo. Vestía muy sucio, estaba mal afeitado, se veía claramente que era muy pobre, pero su cara irradiaba una extraña felicidad. Como equipaje, además de unas pocas ropas, portaba una flauta la cual en cuanto llegó al pueblo se puso a tocar en medio de la plaza.

Tocaba por el día y por la noche, un día y otro, un mes y otro, y nunca cesaba de sonar una melodía apenas imperceptible, pero armoniosa, que alegraba el corazón, que daba consuelo, que se introducía por cada uno de los poros de la piel y hacía feliz a quien conseguía escucharla.

Algunos del pueblo al oír el sonido se asomaban por la ventana pero inmediatamente después volvían a sus quehaceres diarios. Otros pasaban por la plaza como cada mañana y se tropezaban con el buhonero pero ni siquiera se inmutaban. Unos cuantos lo insultaron y hasta le arrojaron piedras pidiendo que se marchase, aunque el buhonero no hizo caso. Bastantes, que siempre estaban discutiendo al escuchar el sonido... siguieron discutiendo.

Pero hubo unos pocos, de todas las edades aunque sobre todo niños, que al escuchar el sonido de la flauta se pararon, y empezaron a sentir poco a poco como su cuerpo ¡empezaba a moverse!, empezaban a bailar al son de aquella música maravillosa. Y estos fueron felices.

Pues bien, ese sonido es la música de Dios que nunca deja de sonar. En nuestras manos está el escucharla, o bien ser indiferentes, pasar olímpicamente, seguir peleándonos, o ir contra ella.

Y quien elige escucharla será aquel que se comunica con Dios, el que siente el sonido de Dios, el que aspira a ser feliz.

En vuestra manos está.

. . : : Si puedes... : : . .

on lunes, 18 de mayo de 2009

Si puedes amar, debes comprender el odio.
Si conoces la serenidad debes reconocer la ira.
Si puedes aceptar, puedes perdonar.
Si puedes recordar, debes aceptar el olvido.
Si puedes triunfar, debes aceptar la derrota.
Si expresas tus ideas, debes aceptar la critica.
Si hablas, debes aprender a escuchar y mantenerte en silencio.
Si actúas con honestidad, debes entender la traición.
Si valoras la inteligencia, debes reconocer la mediocridad.
Si caes, debes aprender a levantarte y empezar de nuevo.
Si atesoras como mayor riqueza los sentimientos puros, debes mantenerte fiel a ellos.

Si rechazas la avaricia, si conoces la humildad, si practicas la caridad, si reconoces la valentía, si aceptas al cobarde, sabrás que dentro de ti habitan todos ellos, sólo así podrás distinguir y seguir el mejor camino, y una vez elegido, mantener la constancia y el coraje de seguirlo.

. . : : ¿Cómo se mide la vida? : : . .

on viernes, 24 de abril de 2009

La vida no se mide anotando puntos.

La vida no se mide por el número de amigos que tienes, ni por cómo te aceptan los otros.

No se mide según los planes que tienes para el fin de semana o por si te quedas en casa sólo.

No se mide según con quién sales, con quién solías salir, ni por el número de personas con quienes has salido, ni por si no has salido nunca con nadie.

No se mide por la personas que has besado.

No se mide por la fama de tu familia, por el dinero que tienes, por la marca de coche que manejas, ni por el lugar donde estudias o trabajas.

No se mide ni por lo guapo ni por lo feo que eres, por la marca de ropa que llevas, ni por los zapatos, ni por el tipo que música que te gusta.

La vida simplemente no es nada de eso.

La vida se mide según a quién amas y según a quién dañas.

Se mide según la felicidad o la tristeza que propicias y proporcionas a otros.

Se mide por los compromisos que cumples y las confianzas que traicionas.

Se trata de la amistad, que puede usarse como algo sagrado o como un arma.

Se trata de lo que se dice y lo que se hace y lo que se quiere decir o hacer, sea dañino o benéfico.

Se trata de los juicios que formulas, por qué los formulas y a quién o contra quién los comentas.

Se trata de a quién no le haces caso o ignoras adrede.

Se trata de los celos, del miedo, de la ignorancia y de la venganza.

Se trata del amor, el respeto o el odio que llevas dentro de ti, de cómo lo cultivas y de cómo lo riegas.

Pero por la mayor parte, se trata de si usas la vida para alimentar el corazón de otros.

Tú y solo tú escoges la manera en que vas a vivir o afectar a otros y esas decisiones son de lo que se trata la vida.


Hacer un amigo es una Gracia. Tener un amigo es un Don.

Conservar un amigo es una Virtud. Ser un amigo es un Honor.

. . : : Has sido : : . .

on martes, 24 de marzo de 2009

EN MEMORIA DE LUIS MIGUEL

Hoy, una vez más, nos has reunido a todos como hermanos, para orar, para rezar, para beber de la fuente de la vida. Jesús.

Hoy, una vez más, nos has reunido porque para todos nosotros, de una forma o de otra, Tú, Luis Miguel HAS SIDO:

Has sido la piedra que está en la orilla del camino, para ser apoyo, para ser descanso, para ser alivio del caminante.

Has sido compañero del día a día, con el que descubrir las cosas maravillosas que nos ofrece la vida, con el que ver las oportunidades y el capricho del Espíritu.

Has sido amigo en el que confiar y ser confiado, paseando o sentado, siempre amigo.

Has sido fuente de inspiración, sapiencia sin límites, devorador de libros.

Has sido profesor, maestro, guía espiritual para la mayoría de los jóvenes que hoy estamos aquí. Contigo aprendimos, comprendimos, vivimos la grandeza de orar, del encuentro con Aquel que nos llama a vivir.

Has sido el refugio donde encontrar un fuego encendido, donde encontrar al oyente insaciable, donde descargar el alma y el corazón.

Has sido apoyo en la locura que nació hace unos años, confiando en nosotros, ayudándonos. Asistiendo con nosotros a esas convivencias que montábamos. Ahora sabemos que siempre estarás ahí en cada convivencia, guiándonos nuevamente como has hecho siempre.

Has sido humilde en tu gran sabiduría...

Gracias Luismi!!!

. . : : A veces... : : . .

on domingo, 23 de noviembre de 2008


A veces, queremos decir tantas cosas pero no las decimos...

A veces, se nos va el tiempo, en discusiones sin sentido...

A veces, en vez de decir cuanto amas, te la pasas diciendo tonterías...

A veces, pierdes a la persona que más amas, por no tratar de entenderla...

A veces, es bueno decir te amo, en vez de decir otras cosas...

A veces, es bueno pedir a Dios amar más y entender a la gente mejor...

A veces, las días no son, como quisieras que fueran... el sol no brilla como quisieras y tus días son grises... la luna no la ves y tus noches son oscuras...

A veces, hay que tener paciencia, con la persona que dices que amas...

A veces, nos ciega la ira y ofendemos sin querer, a quien más amamos...

A veces, es bueno pedir perdón, si sabes que has ofendido...

A veces, es bueno dar gracias a la vida por tenerte...

A veces, es bueno decir una plegaria a Dios, dando gracias...

A veces, es bueno decirle a un amigo cuánto lo extrañas...

A veces, es bueno ver los defectos tuyos antes que los ajenos.

Por eso yo hoy te digo... Que me perdones, por todos esos momentos

que no disfrutamos, por andar en discusiones tontas. Quizás olvidaremos, pues hay que olvidar y perdonar. Que el sol hoy, esta alumbrando este día más que nunca. Que mi noche es clara, porque la luna esta dándome su luz.

Que mi Dios escucha mis oraciones y esta conmigo...

¿Por qué si la vida es tan corta, me la tengo que pasar

peleándome con todos los que me rodean?

¿Por qué no disfrutar de estos momentos, que son tan pocos,

que viven en ti y te dan esa energía que necesitas,

para luchar en la vida por lo que quieres? ¿Por qué no sonreírle a la vida?

¿Por qué no rodearme de amor, así la vida la veo de otro color,

y las penas son menos y los dolores se curan más rápido?.

A veces, lo mas bueno de la vida, no es lo mas bello: es lo que se ama.

A veces, es bueno decir estas palabras.

Hoy es un día que quiero decirlas.