Un tazón de caldo (2ª Parte)

on lunes, 2 de julio de 2007

Hace un tiempo os dejamos una historia en la que faltaba el final, para que cada uno dejara su impresión sobre lo que nos contaba. Pues bien, aquí tenéis el final...

“Entonces la mujer iba a gritar ¡ladrón! cuando, ojeando a su alrededor ve su bolso colgado de una silla dos mesas más atrás de donde estaba ella, y sobre la mesa la bandeja con un tazón de caldo ya frío. Inmediatamente se da cuenta de lo sucedido.

No ha sido el africano el que ha comido su sopa, ha sido ella quien, equivocándose de mesa, como gran señora ha comido a costa del africano”.

Las apariencias engañan, aquí habéis encontrado un ejemplo, así que cuidado con esa primera impresión que nos puede distraer de lo que de verdad se esconde detrás.

¿Te habías dejado llevar por las apariencias?...